La aplicación CBP One que el gobierno de Estados Unidos dispuso recientemente para migrantes de Nicaragua, Cuba y Haití ha supuesto un quebradero de cabeza para algunos solicitantes.
Para acceder es obligatorio el uso de un teléfono de alta tecnología. Se puede iniciar la solicitud por un computador, pero hay pasos para los que se requiere un celular con cámara funcional, pues el solicitante debe autorretratarse en tiempo real.
Para quienes han perdido sus pertenencias durante el viaje, puede representar un gran obstáculo.
“Carteles nos paraban y nos quitaban el dinero, todo lo poco que teníamos, nos ponían cantidades, lo que querían que les diéramos”, dijo a la Voz de América una migrante centroamericana que prefirió preservar su identidad.
La aplicación CBP One sirve para “enviar información por adelantado y programar una cita para presentarse en ciertos puertos de entrada”.
La estrategia está orientada para que ciudadanos de otros países gestionen una excepción humanitaria al Título 42, orden que restringe la entrada a Estados Unidos por razones de salud pública.