
A semanas de las elecciones de medio término en Estados Unidos (Midterm 2026),la Inteligencia Artificial dejó de ser únicamente una cuestión tecnológica para convertirse también en un asunto político. La expansión de los Centros de Datos que sostienen la nueva economía de IA está generando tensiones por el consumo de electricidad y agua,el impacto ambiental y el costo de la infraestructura,con un rechazo que atraviesa las fronteras partidarias. En este escenario,la carrera por el liderazgo mundial en IA enfrenta un desafío doméstico en EE.UU.: convencer a los votantes de que la infraestructura necesaria para esa competencia no se traducirá en mayores costos para sus comunidades.
Aunque la IA y los Centros de Datos todavía aparecen por debajo de la economía,la inflación,la inmigración y otros asuntos como prioridad electoral (menos de 1% de los votantes de la encuesta NYT/Siena los señaló como el tema más importante para decidir su voto),su impacto local ya está condicionando campañas y posiciones de candidatos de ambos partidos.
El resultado puede modificar la capacidad del gobierno federal para aprobar legislación y avanzar con su agenda,mientras que en los estados también estarán en juego gobernaciones,legislaturas estatales y distintas iniciativas sometidas a votación. En suma,los comicios abarcan una amplia agenda federal,estatal y local,convirtiéndose en una instancia central para definir el equilibrio político de Estados Unidos durante la segunda mitad del mandato presidencial.
Las elecciones también funcionarán como un termómetro político de la gestión de Donald Trump: el desempeño de los candidatos republicanos estará estrechamente vinculado con el balance que los votantes hagan de su administración en cuestiones como la economía y el costo de vida,la inmigración,la política exterior y los conflictos internacionales.
La última encuesta de Economist/YouGov,publicada el 22 de septiembre,muestra una ventaja de 14 puntos de los candidatos demócratas sobre los republicanos entre los votantes probables de las elecciones: 52% afirma que votaría por el candidato demócrata de su distrito,frente a 38% que elegiría al republicano. Se trata de la mayor ventaja demócrata registrada por esta encuesta desde que comenzó a medir a los votantes probables para los comicios de noviembre. De todas formas,los sondeos no son infalibles y pueden registrar errores.


Ante el descenso en los niveles de aprobación de su gestión,Trump intensificó su actividad política en las últimas semanas,en plena campaña electoral,con anuncios y promesas dirigidos a movilizar a su base. Entre ellas se encuentra la propuesta de entregar 5,000 dólares a cada ciudadano estadounidense si el Partido Republicano consigue mantener el control de ambas cámaras del Congreso. Incluso afirmó que Irán prolongará la guerra hasta noviembre en un intento por perjudicarlo políticamente. “Creo que los precios de la gasolina tardarán un poco más en bajar,hasta después de las elecciones de medio término”,dijo Trump. “Están desesperados por intentar influir en las elecciones para que llegue al poder un buen grupo de personas débiles,los dejen en paz y les permitan tener su arma nuclear”.
La resistencia tiene un componente eminentemente local: los beneficios económicos que ofrecen estas instalaciones,como inversión,empleos y recaudación fiscal,compiten con la preocupación por la infraestructura necesaria para abastecerlas. Una encuesta de Fox News realizada en julio encontró que el 70% de los votantes se oponía a construir Centros de Datos de IA en su zona,mientras que entre quienes los apoyaban,60% mencionó precisamente los beneficios económicos como principal argumento. Casi ocho de cada diez preferían,además,un ritmo de construcción más lento que permitiera atender las preocupaciones ambientales y comunitarias antes de acelerar la expansión.


Esta cuestión está generando posiciones que atraviesan las fronteras partidarias. En estados como Texas,Ohio y otros territorios donde se concentran grandes inversiones en infraestructura de IA,candidatos republicanos y demócratas han planteado distintas formas de limitar,revisar o condicionar la expansión. En Texas,por ejemplo,el gobernador republicano Greg Abbott ordenó recientemente suspender nuevos permisos estatales para Centros de Datos mientras se realiza una auditoría sobre su impacto en la red eléctrica,el consumo de agua y los incentivos fiscales. Es curiosa esta decisión,siendo Texas uno de los destinos más solicitados por las grandes empresas para construir este tipo de instalaciones.
El debate enfrenta así dos objetivos que no necesariamente son excluyentes: acelerar la infraestructura propicia para competir en la carrera global por la IA y,al mismo tiempo,evitar que los costos de esa expansión recaigan sobre las comunidades. La encuesta de Fox News muestra que 71% de los votantes se opone a los Centros de Datos en su comunidad,aunque 52% sí respalda su construcción en ubicaciones remotas. Además,los votantes confían en los demócratas por un margen de 14 puntos sobre los republicanos para gestionar la construcción de estas infraestructuras.
La percepción sobre la IA también presenta una marcada diferencia partidaria,que podría trasladarse al debate político durante la campaña electoral. Mientras 53% de los demócratas considera muy graves los riesgos de la IA,la proporción baja a 45% entre los independientes y a 29% entre los republicanos. Vale recordar que días atrás,en medio de la ola de preocupaciones por el uso de la IA de grandes referentes tecnológicos,Trump relativizó las advertencias sobre los riesgos.


Al mismo tiempo,la mayoría de los estadounidenses mantiene expectativas positivas sobre la tecnología: 47% cree que la IA tendrá muchos beneficios,principalmente vinculados con avances médicos y sanitarios,productividad y progreso científico y tecnológico. Entre las principales preocupaciones aparecen,en tanto,la pérdida del control humano,la destrucción de empleos y los posibles daños a las personas.
Estos datos adquieren relevancia de cara a las elecciones porque la IA puede convertirse en otro terreno de discusión sobre qué partido está mejor preparado para gestionar una transformación tecnológica con efectos económicos y sociales. Entre los votantes probables,47% dice confiar más en los demócratas para manejar la IA,frente a 33% que prefiere a los republicanos.
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